Conoce la realidad del Botox



Hasta cinco o seis años atrás, las únicas personas que se realizaban inyecciones de Botox eran famosos como Madonna (pregúnta a Sharon Osbourne), Cher, Joan Rivers, Sly Stallone, Liz Hurley, Kim Cattrall, y Kylie Minogue. Aunque ellas no hicieron públicas sus sesiones de tratamiento con Botox, todos sabemos que las realizaron. En la actualidad, sin embargo, las inyecciones de Botox se han vuelto totalmente democráticas en su atractivo, dando lugar a toda una nueva cultura Botox que incluye  fiestas de Botox, clínicas de cirugía estética prósperas, y toda una nueva raza de  'especialista de Botox'


De manera que todos quieren inyecciones de Botox hoy en día. ¿Eres tú uno de ellos? Entonces deberías saber algunas cosas acerca del fenómeno del Botox. Primero, ¿qué es el Botox exactamente? Bueno, el Botox es una proteína compleja producida por Allergan Inc. derivado de la bacteria mortal llamada clostridio de botulino más comúnmente encontrada en la comida en mal estado. De hecho, este pequeño alegre socio contiene la toxina que causa la intoxicación, y como hemos dicho anteriormente, puede ser fatal.
Obviamente, se justifica que uno se pregunte como tal toxina puede ser usada como un tratamiento cosmético. El tema es, cuando se inyecta en una forma esterilizada pura, la toxina botulina bloquea la liberación de un químico llamado acetilcolina, que usan las neuronas para causar la contracción muscular. Una vez que el químico es bloqueado, los músculos no se contraen más y resultan, de hecho, paralizados. De manera que si utilizas inyecciones de Botox en la frente, te das cuenta lo que significa, ¿no? Las líneas del ceño desaparecen, dejándotela más joven y suave.

Como puedes ver, los factores de riesgo y de dolor son casi inexistentes, y ésta es una buena razón por la cual las inyecciones de Botox se han vuelto tan populares, pero sus efectos son temporales y debes volver para otra inyección una vez cada cuatro o seis meses. Además, existen algunas regulaciones de la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA) acerca del Botox que necesitas conocer.

La FDA aprobó Botox por primera vez en 1989 para tratar desórdenes de dos músculos oculares, blefarospasmo (parpadeo compulsivo) y estrabismo (ojos desalineados). En el año 2000, Botox fue aprobado para tratar desórdenes neurológicos que causan contracción de cuello y hombros conocido como distonía cervical. En el curso del tratamiento de desórdenes oculares, los médicos observaron que el Botox suavizaba las líneas verticales del ceño entre las cejas. Por el año 2002, la FDA aceptó estudios que indicaban que el Botox ayudaba a suavizar las líneas del ceño hasta por 120 días, de manera que en ese entonces el Botox se aprobó para reducir las líneas del ceño también. En el 2004, el Botox también fue aprobado para ser usado en el tratamiento de hiperhidrosis axilar (excesiva transpiración debajo de las axilas).

Por lo tanto, el uso cosmético del Botox permanece limitado a la eliminación de las líneas del ceño en la frente. Sin embargo, bastantes médicos van más allá de este uso y utilizan las inyecciones de Botox para tratar las arrugas faciales distintas a aquellas tratadas en las regulaciones de la FDA. Lo que esto significa es que el índice de seguridad y éxito de las inyecciones cuando se usan en otras zonas de la cara y el cuello no han sido evaluadas oficialmente.

De modo que si estás considerando las inyecciones de Botox, ten en cuenta lo siguiente: no realices el procedimiento con cualquiera que no sea un médico especializado, y se consciente de las ventajas y riesgos del procedimiento.

Obviamente, una de las primeras preguntas que las personas se hacen es: ¿puedo intoxicarme con las inyecciones de Botox ? La respuestas es no, pero tienes que cuidar que no te inyecten mucho Botox, o que no sea inyectado en el área incorrecta, de lo contrario podrías desarrollar una condición temporal llamada ptosis (párpados flácidos) que podría perdurar por muchas semanas.

Algunas personas desarrollan otros efectos secundarios de las inyecciones de Botox, tales como dolores de cabeza, gripe, y náuseas. Una minoría experimenta reacciones tales como dolor y erupción en el área inyectada, y debilidad muscular. Una vez más, éstas son reacciones temporales.

Al final, necesitas recordar que las inyecciones de Botox son seguras cuando son administradas en condiciones médicas apropiadas. Como lo dice la Sociedad Americana de Cirugía Plástica (ASAPS), en el año 2001, más de 1.6 millones de personas recibieron inyecciones de Botox, marcando un incremento del 46% en el año 2000. Entonces, ¿por qué no intentarlo?

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